· 482 palabras · Lectura de 3 minutos

Kena: Bridges of Spirits

Hace mucho que no escribo, y qué mejor momento para dar a conocer al mundo porque estoy enamorada de Kena.

Cuando salió Biomutant le tenía ganitas, así que lo reservé . Cuando llegó al buzón lo instalé con toda la ilusión del mundo (sale mal). Siempre he sido positiva respecto a los lanzamientos, me gusta que salgan bien, pero tras la puñalada de cyberpunk y la indigestión de Biomutant empecé a perder brillo. Kena parecía tener todo lo que me gusta y a su vez todo en contra. El primer juego de un estudio de animación, así que todos estábamos con las alertas al máximo.

Pues chicos, qué sorpresa más bonita.

Mi pantallazo favorito, soy una artista

Mi pantallazo favorito, soy una artista

Kena va de nuestra conexión con la naturaleza. No soy una persona de campo, pero estas temáticas me encantan. El concepto de que tenemos que ser uno con la tierra y respetar el ciclo de la vida en plan “rey león” tiene para mí un “je ne sais quoi”, y Kena lo hace estupendamente.

Su narrativa respeta la inteligencia del jugador siendo escueta, simple y delicada. El juego no tiene que describirnos con detalle lo que estamos viendo porque es evidente, y parte de su encanto es esa sutileza a la hora de enseñarnos qué ha pasado en el bosque. Tenemos zonas amplias con un semi mundo abierto que invita a explorar, dándonos recompensas allá donde vamos.

Tenemos un árbol de habilidades pequeñito y se agradece. En una industria donde “más es mejor” es prominente, cuando llegan juegos que se pasan por el forro la tontería pues es de aplaudir. Recuerdo estar jugando al “Assassins Creed Odyssey” y sentirme abrumada por la cantidad de cosas que había. Las mecánicas del juego enlazan perfectamente con las habilidades, lo que hace que el aprendizaje y la ejecución sean súper orgánicos. Y os voy a decir otra cosa que me ha dado Kena, frescura. Cada puzzle y cada jefe se afrontan de formas diferentes y el juego sabe cuando es hora de dejar o cambiar de mecánica. Os estaréis preguntando qué pasa con los bichitos negros tan monos, ¿no? Pues solo os voy a decir que son parte de las mecánicas.

Las peleas han sido toda una sorpresa. Pensaba que iba a poder pasarme el juego sin problemas dándole a un solo botón, pero nada más lejos de la realidad. El combate ha sido desafiante y súper divertido, mezclando mecánicas sin parar y haciéndolo dinámico. Cuando digo desafiante no me refiero a “Dark Souls”, puedes estar tranquilo.

No me gusta hacer reviews largas, se me hacen muy pesadas y acabas destripándote el juego. Si te gusta explorar, combates desafiantes pero sin ser frustrantes y la temática espiritual, Kena es para ti. Es un juego precioso con una atmósfera que no se puede describir y lo recomiendo encarecidamente. Biomutant me quitó la esperanza y Kena me la ha devuelto.